Con este libro de Fernando Giráldez cerramos esta temporada del club de lectura.
No es el primero relacionado con el arte que leemos y, como en ocasiones anteriores, resulta interesante desde ese punto de vista, ya que te hace observar los cuadros con otra perspectiva y te aporta muchos aspectos a los que habitualmente no prestamos demasiada atención.
Pero en este caso, además, al tratarlos desde la neurociencia, lo que me ha sorprendido sobre todo es lo difícil que resulta el simple hecho de mirar o de ver, cómo se produce ese proceso en el cerebro y como desconocemos la realidad, que depende mucho de cada uno. Me ha recordado la frase célebre de "todo es según el color del cristal con que se mira".
Nos queda muchísimo por aprender en este aspecto, así que seguiremos el año próximo con estas lecturas tan interesantes.
Sinopsis





















