
Empezaré diciendo que nunca llegué a entender del todo el fenómeno que ocurrió con El Código Da Vinci, pues si bien es cierto que el libro resulta entretenido, no es mejor que muchos otros que no han tenido tanto éxito de masas. Y he confirmado esta impresión al leer este libro, que es el primero que escribió Dan Brown, ya que en su momento pasó sin pena ni gloria y a mí me parece que puede considerarse comparable con el anterior.
Una intriga que tiene como trasfondo la criptografía y el poder de esas agencias estadounidenses de las que casi todo lo conocemos a través de las películas y que siempre buscan el poder a través del control de la información. Con casi todos los tópicos que suelen tener estas historias.
Lo que menos me ha gustado es la visión que da de España, ya que hay una parte de la acción que transcurre en Sevilla y, aunque el autor dice que es una ciudad que le encanta, parece que está describiendo una España de hace muchos años, dejando a los españoles como unos bárbaros con unas infraestructuras precarias, con una policía incompetente y además añadiendo una serie de imprecisiones (como que es típico tomar zumo de arándano, por ejemplo) que no sé bien de dónde ha sacado.
Pero, salvando todo esto, que seguro que hay a quien le puede molestar, se puede pasar un rato entretenido sin más pretensiones si te gustan este tipo de novelas.
Sinopsis