Lo primero que hay que decir sobre esta novela de Joël Dicker es que no se parece en nada a todas las demás de este autor. Por si alguien espera algo similar.
Y lo siguiente que puedo decir es que si hay que calificarla con una sola palabra, diría que es una novela "tierna".
Una lectura sencilla, pero a la vez intensa, que nos deja mucho material para reflexionar, pues está escrita desde el punto de vista de una niña "especial", con toda su inocencia y su lógica, y que con ello pone en el punto de mira muchas de las convenciones de la sociedad, que damos por algo natural y que deberíamos pensar mejor en muchas ocasiones.
Como bien dice el autor, es para comentar en familia, en clubs de lectura, en cualquier ámbito en el que nos movamos. No deja indiferente.
Sinopsis




