Con la mente puesta en el viaje a Tokio que espero poder hacer el año próximo (cruzamos los dedos para que nada se tuerza), no pude escapar a la atracción de esta novela de Dominique Sylvain, cuya acción transcurre en esa ciudad, aunque después de leerla no me quedan muchas ganas de visitar precisamente el barrio protagonista, una especie de barrio rojo de la ciudad.
En cualquier caso, no había leído nada de esta autora y la novela me ha gustado mucho. Tiene un ritmo trepidante y, aunque desde bastante pronto descubrí al culpable, no por eso dejó de interesarme la lectura.
Por ponerle algún "pero", el final me ha parecido bastante truculento, algo que no es raro en las novelas policíacas francesas, por otro lado.
De todos modos, espero encontrar otras novelas ambientadas en la parte más amable de Tokio...
En cualquier caso, no había leído nada de esta autora y la novela me ha gustado mucho. Tiene un ritmo trepidante y, aunque desde bastante pronto descubrí al culpable, no por eso dejó de interesarme la lectura.
Por ponerle algún "pero", el final me ha parecido bastante truculento, algo que no es raro en las novelas policíacas francesas, por otro lado.
De todos modos, espero encontrar otras novelas ambientadas en la parte más amable de Tokio...
Sinopsis
