Buscando una novela que estuviera ambientada en los lagos del norte de Italia, donde he estado pasando unos días, la primera que aparecía siempre es esta de Alessandro Manzoni. En principio no me atraía demasiado, por transcurrir la trama en el siglo XVII, pero al final me he decidido a leerla. Y tengo que decir que ha sido una agradable sorpresa.
Hay quien compara lo que esta novela supone para la literatura italiana con lo que El Quijote supone para la española, pero, desde mi punto de vista, ésta es mucho más asequible que El Quijote. Evidentemente es más moderna, hasta el punto de que podría haber sido escrita en la actualidad, y eso hace que sea más fácil de leer.
Tiene una trama de fondo, la historia de amor de los protagonistas, un amor con múltiples dificultades, que hace que mantenga el ritmo narrativo, para saber si al final consiguen o no superar todos los problemas. Y esta trama está dentro de un contexto histórico que queda fielmente representado y que te traslada a esa época. Puede que a veces con demasiado detalle, especialmente para los foráneos.
En cualquier caso, he disfrutado de su lectura (está muy bien escrita), a dosis pequeñas (es bastante extensa), mientras recorría algunos de los lugares que aparecen en ella.
Esta obra fundamental de la literatura es una historia de opresores y oprimidos, con la novedad de que los que ven amenazado su amor son dos campesinos. Manzoni muestra así su afecto por el pueblo anónimo y humilde. Situada en Milán a mediados del siglo XVII, y con el dramático episodio de la peste cercenando vidas, la trama brota del hallazgo de un viejo manuscrito, y enlaza de forma magistral ficción y hechos reales. Para enmarcar las muchas desventuras de la pareja protagonista, el autor crea un extenso mundo social, cruzado por estigmas e injusticias, y en el que los personajes son tan de verdad, que quedan en la memoria del lector como si os hubiera conocido. Todos despiertan la piedad, el amor, la risa, el desprecio o la admiración, y son retratados con comprensión y una suave ironía por el insigne Manzoni.
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