Esta novela de Jorge Fernández Díaz (no es el ex-ministro, por si alguien tiene alguna duda) en principio me pareció bastante interesante. Ya he comentado en numerosas ocasiones que me gusta encontrar nuevos detectives a los que poder seguir y añadir a mi lista particular.
Pero su lectura se me ha hecho un poco cuesta arriba. Me ha costado mucho meterme en la historia y, si bien pasada la mitad o así ya parece que le he cogido el aire y ha conseguido llegarme un poco, no me han quedado muchas ganas de repetir.
Creo que parte de esto ha sido motivado por el lenguaje utilizado, en mi opinión demasiado enrevesado, pues la temática sí que tenía un cierto interés. Pero había momentos en que no sabía muy bien de qué me estaban hablando ni quiénes eran los personajes.
En resumen, un libro que para mí ha pasado sin pena ni gloria.
Pero su lectura se me ha hecho un poco cuesta arriba. Me ha costado mucho meterme en la historia y, si bien pasada la mitad o así ya parece que le he cogido el aire y ha conseguido llegarme un poco, no me han quedado muchas ganas de repetir.
Creo que parte de esto ha sido motivado por el lenguaje utilizado, en mi opinión demasiado enrevesado, pues la temática sí que tenía un cierto interés. Pero había momentos en que no sabía muy bien de qué me estaban hablando ni quiénes eran los personajes.
En resumen, un libro que para mí ha pasado sin pena ni gloria.
Sinopsis




