No sabía qué libro leer para empezar el año (o para terminarlo, según se mire), y me he decidido por esta novela de Dolores Redondo por varios motivos: porque es el premio Planeta de este año que ya se ha acabado, lo cual significa que será una de las novelas relevantes del mismo; porque me gustó mucho La Trilogía del Baztán de esta misma autora, lo cual es una buena carta de presentación, y porque la historia está ambientada en la Ribeira Sacra, que es uno de los sitios donde he pasado algunos de los mejores momentos del año que termina, y así me sirve de recordatorio.
La novela me ha gustado, pero tengo que decir que menos que las anteriores. La intriga está bien llevada, aunque al final sea algo previsible, pero el resto de la historia familiar a veces me parece algo forzada. De todos modos, creo que es un buen intento por parte de esta autora de explorar algo diferente a lo que ya nos tiene acostumbrados y esto también es de agradecer.
No será de las mejores novelas del año, pero no está mal.
Y sólo queda trasladar a quien lea esto mis mejores deseos para el año que comienza, que espero traiga cosas buenas y, por supuesto, buenas lecturas.
La novela me ha gustado, pero tengo que decir que menos que las anteriores. La intriga está bien llevada, aunque al final sea algo previsible, pero el resto de la historia familiar a veces me parece algo forzada. De todos modos, creo que es un buen intento por parte de esta autora de explorar algo diferente a lo que ya nos tiene acostumbrados y esto también es de agradecer.
No será de las mejores novelas del año, pero no está mal.
Y sólo queda trasladar a quien lea esto mis mejores deseos para el año que comienza, que espero traiga cosas buenas y, por supuesto, buenas lecturas.
Sinopsis





