No sé muy bien por qué, pero desde que vi esta novela de Roberto Santiago tenía ganas de leerla. No sé qué idea me había hecho, pero sin duda no esperaba lo que me he encontrado. Me ha sorprendido muy gratamente.
Podría calificarse como una novela de abogados, pues la mayor parte de la acción transcurre en los tribunales, pero también es una novela de intriga, ya que hay algún muerto y muchas tramas sin resolver.
Lo que desde luego no se puede negar es que es muy actual, por tratar temas como los malos tratos, la ludopatía, los poderes en la sombra o la corrupción.
La protagonista, desde luego, es de esas que no se olvidan. Una pena que no quiera seguir ejerciendo de abogada, aunque tal vez eso pueda cambiar.
Lo que tampoco me sorprende es que su autor sea director y guionista, ya que el ritmo que tiene la novela invita a hacer con ella una película o una serie.
Un buen descubrimiento, muy recomendable bajo mi punto de vista.
Podría calificarse como una novela de abogados, pues la mayor parte de la acción transcurre en los tribunales, pero también es una novela de intriga, ya que hay algún muerto y muchas tramas sin resolver.
Lo que desde luego no se puede negar es que es muy actual, por tratar temas como los malos tratos, la ludopatía, los poderes en la sombra o la corrupción.
La protagonista, desde luego, es de esas que no se olvidan. Una pena que no quiera seguir ejerciendo de abogada, aunque tal vez eso pueda cambiar.
Lo que tampoco me sorprende es que su autor sea director y guionista, ya que el ritmo que tiene la novela invita a hacer con ella una película o una serie.
Un buen descubrimiento, muy recomendable bajo mi punto de vista.
Sinopsis




