Cuarta novela de Cristina Cassar Scalia de la comisaria Vanina Garrasi que continua la estela de las anteriores. Es algo manido decir que es la sucesora de Camilleri y el comisario Montalbano, pero lo cierto es que es así, aunque obviamente con sus pecularidades.
Como todos los anteriores, son casos interesantes y complicados, que logra resolver gracias a su tenacidad y a su particular forma de ver las cosas. La verdad es que enganchan tanto que lo malo de estas novelas es que me duran un suspiro.
También ha conseguido descubrirme cosas de Sicilia que ver en un próximo viaje (hace ya mucho que visité la isla y no me importaría repetir).
Y, para rematar el asunto, en esta ocasión además hay novedades importantes en el entorno de la protagonista que contribuyen a que nos deje esperando con impaciencia la continuación.
Sinopsis
