domingo, 15 de mayo de 2016

Versos, canciones y trocitos de carne (César Pérez Gellida)



Por primera vez en los ya más de seis años que llevo escribiendo este blog (¡Sí, ya seis años! ¿Quién me lo iba a decir a mí...?) voy a hacer caso omiso a su título, ya que en lugar de un libro esta semana voy a comentar tres.
Lo cierto es que es una trilogía que he leído como si de un solo libro se tratara, pues me ha atrapado de tal forma que tengo la sensación de que no he hecho otra cosa durante la semana que sumergirme en el mundo creado por César Pérez Gellida.
Se trata de la historia de un asesino psicópata que ciertamente estamos más acostumbrados a que ocurra en otros países, y no en una ciudad como Valladolid, con sus escenarios reconocibles y cercanos. Cierto que en el segundo libro la acción se desplaza a otros países europeos, pero vuelve a finalizar en Valladolid y esta ciudad es sin duda también protagonista.
Me ha gustado la ambientación, me han gustado los personajes y me ha gustado la trama, muy bien desarrollada y con giros sorprendente e inesperados que obviamente no voy a desvelar. Vaya, que me ha gustado todo.
Y sin olvidarme de su banda sonora, pues en todo momento el asesino nos va contando la música que escucha, según su estado de ánimo, muchas de ellas canciones que ya conocía y otras totalmente desconocidas para mi, que he descubierto a la vez que leía los libros. Muy recomendable escucharlas al tiempo de la lectura.
Todo un descubrimiento que ningún amante del thriller debería perderse. Sin ninguna duda.
Por cierto, he visto que ya ha salido una nueva novela de lo que promete ser otra trilogía tan interesante como ésta. Estoy deseando hincarle el diente, pero creo que esperaré a que esté completa para poder disfrutarla de una vez, tal y como he hecho ahora. Seguro que la espera merece la pena. 

Sinopsis


Memento mori
Septiembre de 2010
Aquella mañana de domingo nada le hacía presagiar al inspector de homicidios de Valladolid Ramiro Sancho que acababa de dar comienzo a una pesadilla que lo dejaría marcado para el resto de sus días.
La investigación del asesinato de una joven ecuatoriana a la que le han mutilado los párpados y en cuyo cuerpo han encontrado unos versos amenazantes ocupa las primeras páginas de esta novela negra narrada con un dinámico y atrevido lenguaje cinematográfico. Sin embargo, el autor nos arrastra por un camino inesperado al describir los hechos desde la perspectiva del propio asesino: un sociópata narcisista influenciado por la música más actual y por las grandes obras de la literatura universal.
La evolución frenética de los acontecimientos desemboca en la intervención de uno de los especialistas más reconocidos en el comportamiento de los asesinos en serie. Este complejo triángulo emocional, unido a la intriga que envuelve al siniestro cómplice del asesino, hace que Memento mori se convierta en un profundo thriller de acción con banda sonora que atrapará al lector de principio a fin.


Dies irae
La acción de este thriller implacable arranca en la peculiar ciudad italiana de Trieste, frontera entre dos mundos. Augusto Ledesma elige el que fuera hogar de James Joyce como primer escenario para continuar su siniestra obra, que alimenta del aliento de sus víctimas y de la humillación de sus perseguidores. Hasta allí se trasladará el inspector Ramiro Sancho en su frenética y obsesiva persecución de un asesino en serie que parece haber acentuado su voracidad. Entretanto, al otro lado de la frontera, el psicólogo criminalista y exagente del KGB Armando Lopategui, "Carapocha", recorrerá las calles de Belgrado junto a su hija y ahora discípula con el propósito de zanjar cuentas con un pasado despiadado del que no logra despojarse. En otra vuelta de tuerca, a través de fugaces viajes en el tiempo, descubriremos cómo se fraguó la relación entre Pílades y Orestes y asistiremos a su sorprendente desenlace.
Tras el rotundo éxito de Memento mori, primera parte de la trilogía Versos, canciones y trocitos de carne, César Pérez Gellida nos conduce de nuevo por los complejos laberintos que conforman la mente criminal desde los ojos de sus protagonistas, ya sean víctimas, asesinos en serie, genocidas o quienes les persiguen. El inesperado desarrollo de los acontecimientos obligará al lector a pasar páginas en una ineludible búsqueda de respuestas.
Haciendo gala de un particular estilo cinematográfico aclamado por la crítica literaria, el autor nos envuelve en una trama adictiva, tejida a partir de un argumento sólido y pespunteado de poemas y canciones que componen una singular banda sonora del crimen.


Consummatum est
La pequeña localidad islandesa de Grindavik amanece con todos los miembros de una familia brutalmente asesinados. En uno de los países del mundo con menor tasa de homicidios por habitante, el comisario de la Brigada de Homicidios de Reykjavik, Ólafur Olafsson, se enfrenta al caso más escabroso que ha visto justo en el ocaso de su carrera profesional. Pero muy pronto todas las pistas empiezan a apuntar hacia un sofisticado asesino en serie, Augusto Ledesma, que durante varios años ha ido componiendo una siniestra poética de versos regados de sangre a lo largo y ancho de Europa.
Ante tales evidencias, la INTERPOL decide poner al frente del caso al jefe de la Unidad de Búsqueda Internacional de Prófugos, Robert J. Michelson, que se rodeará de un grupo especial integrado por algunos "viejos conocidos" del asesino.
En Consummatum est el lector asistirá al ansiado desenlace de una trilogía -Versos, canciones y trocitos de carne- que ha robado el sueño a quienes leyeron Memento mori y continuaron recorriendo los laberintos de la mente criminal con Dies irae. El singular y novedoso estilo narrativo de Pérez Gellida promete no dejar a nadie indiferente en este magistral e imprevisible acto final. 


















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