Después de leer la novela de la semana pasada en la que una de las peculiaridades era el conocer al asesino desde casi el principio, me acordé de esta novela de José María Guelbenzu, ya antigua, porque en ella también conocemos al asesino incluso desde mucho antes, prácticamente desde la primera página, y me apeteció volver a leerla.
Es la primera de la serie de la juez Mariana de Marco, de la que he leído casi todas (creo que me quedan pendientes las dos últimas) y se trata de un tipo de novelas policíacas en las que lo importante no es solamente la intriga, sino también el conocer cómo piensan los personajes e incluso la propia juez.
En este caso el conocer al asesino no quita una pizca de interés a la trama, nos tiene igualmente en tensión durante toda la novela. Incluso siendo la tercera o cuarta vez que leo, no por ello me ha resultado menos interesante. Algo que pasa con los buenos libros.
Para quien no conozca a este autor y le guste la intriga, que no espere más.
Además me he dado cuenta de que comentar este libro precisamente hoy es muy apropiado, pues si no recuerdo mal fue un regalo de reyes de hace ya bastantes años.
Además me he dado cuenta de que comentar este libro precisamente hoy es muy apropiado, pues si no recuerdo mal fue un regalo de reyes de hace ya bastantes años.
Sinopsis