Con esta novela finaliza la serie (trilogía más bien) de Ian Manook que tiene como protagonistas a Mongolia y al comisario Yeruldelgger. Y menciono a ambos porque no sabría decir quién de los dos es más protagonistas, en esta novela en concreto creo que lo es más el país que el personaje.
No desvelo nada que no pueda leerse en la contraportada al decir que finaliza la serie, sin entrar a comentar el cómo, que nadie piense que estoy haciendo spoiler.
No desvelo nada que no pueda leerse en la contraportada al decir que finaliza la serie, sin entrar a comentar el cómo, que nadie piense que estoy haciendo spoiler.
En cuanto a la novela, desde mi punto de vista, ésta es la más complicada de las tres. La primera me gustó mucho, la segunda algo menos, y ésta no en qué orden colocarla. Tiene muchos escenarios diferentes, al principio es un batiburrillo de personajes que no sabes muy bien cómo relacionar, aunque como es lógico al final todo encaja, y sus situaciones son bastante trágicas.
Deja un gusto amargo, que supongo que es lo que pretende el autor, pues nos habla de muchos temas, bastante desconocidos en mi caso, que nos ponen los pelos de punta.
Una novela negra, negrísima, para cerrar esta serie y esta aventura por Mongolia, que no dejará a nadie indiferente.
Deja un gusto amargo, que supongo que es lo que pretende el autor, pues nos habla de muchos temas, bastante desconocidos en mi caso, que nos ponen los pelos de punta.
Una novela negra, negrísima, para cerrar esta serie y esta aventura por Mongolia, que no dejará a nadie indiferente.
Sinopsis

