Resulta difícil entender cuál es el ingrediente que hace que unas novelas gusten y otras pasen sin pena ni gloria. Y lo digo porque la anterior novela que leí de Care Santos, Habitaciones cerradas, tiene muchos puntos en común con ésta (saltos temporales en el tiempo, distintos soportes de escritura, traslado a la Barcelona del siglo pasado...) pero, si aquélla me encantó y me pareció una de las mejores novelas que había leído, ésta me ha dejado un poco fría y no ha conseguido emocionarme.
No diré que no es una buena novela, con una historia muy trabajaba donde todas las piezas van encajando poco a poco, y además con unos personajes atractivos y una forma de escribir muy original. Pero para mi gusto le falta ese ingrediente especial que le da un añadido y que la hace especial.
Sinopsis