No había oído hablar de Reginald Perrin, pese a que parece que hubo una serie de televisión muy famosa en los años 80 basada en estas novelas de David Nobbs. (Yo debía estar a otros asuntos en esa época).
Esto, unido a los elogios sobre este libro, "considerado uno de los libros más divertidos de la reciente literatura anglosajona", hizo que me lanzara a leerlo con muchas ganas, fundamentalmente de pasar un rato divertido.
Pero la verdad es que no le he encontrado la gracia por ningún lado. No sé si es porque no era su momento o por algún otro motivos, porque si bien el humor inglés es ciertamente peculiar, sí que me he divertido con él en otras ocasiones. El caso es que he terminado el libro y me ha dejado como estaba. Y si una novela supuestamente cómica no te hace reír, pues se queda en nada, ya que como novela no tiene nada especial.
Ya digo, no debía ser su momento.
Esto, unido a los elogios sobre este libro, "considerado uno de los libros más divertidos de la reciente literatura anglosajona", hizo que me lanzara a leerlo con muchas ganas, fundamentalmente de pasar un rato divertido.
Pero la verdad es que no le he encontrado la gracia por ningún lado. No sé si es porque no era su momento o por algún otro motivos, porque si bien el humor inglés es ciertamente peculiar, sí que me he divertido con él en otras ocasiones. El caso es que he terminado el libro y me ha dejado como estaba. Y si una novela supuestamente cómica no te hace reír, pues se queda en nada, ya que como novela no tiene nada especial.
Ya digo, no debía ser su momento.
Sinopsis