La trilogía anterior de María Oruña me gustó bastante, así que tenía muchas ganas de leer esta. Y debo decir que no me ha defraudado.
Tal y como sucedía en alguna de las anteriores, mezcla una historia del pasado con otra del presente, de forma bastante ágil para ir entendiendo ambas situaciones, que resultan ambas interesantes. Y te deja con ganas de investigar sobre la leyenda en la que está basada.
Me han gustado los personajes y la trama, pero sobre todo la ambientación. Casi toda la acción sucede en el Monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil, en la Ribeira Sacra, un lugar donde estuve alojada y que he podido revivir y recordar como parte de un viaje que disfruté mucho.
No sé si volveremos a ver a estos personajes protagonistas, pero no me importaría. Creo que la ocupación de Jon Bécquer da para más novelas y estaría bien conocer otras leyendas de otros sitios.
Sinopsis
