Hace ya bastante tiempo que leí el ensayo de Elvira Roca Barea "Imperiofobia y la Leyenda Negra", donde aporta infinidad de datos sobre los distintos imperios que ha habido a lo largo de la historia y cómo la mayoría de ellos acaban colapsando. Es un libro que aprovecho para recomendar, pues sus reflexiones me parecieron muy interesantes.
En esta ocasión, transforma en novela lo que podría haber sido otro ensayo referente a la Inquisición, y esto hace que su lectura sea más amena. Su objetivo parece ser romper con los estereotipos de la Inquisición y las brujas en España, y debo decir que lo consigue.
Tenemos una imagen de Zugarramurdi, que nos ha transmitido quizás la rumorología, que no se corresponde con lo que ocurrió en realidad, documentado por Alonso de Salazar, inquisidor que tampoco responde al estereotipo que tenemos de estos personajes. Parece que hubo mucho más de intriga política que de brujería en todo lo que ocurrió.
En cualquier caso, la novela es entretenida y nos lleva a buscar más información acerca de ese periodo tan negro de nuestra historia. Y eso siempre es positivo.
Como no tengo foto de la portada me he permitido compartir una de la cueva de Zugarramurdi de hace unos años, un lugar que, con brujas o sin brujas, tiene algo de mágico.
Sinopsis

