Pues dicho y hecho, voy con la continuación de esta trilogía de Santiago Díaz.
Los personajes son los mismos de la anterior, pero la investigación no tiene nada qué ver, ya que desde el principio sabemos quién es el malo, y esto hace que afrontemos la novela de otra manera.
Resulta estremecedor comprobar las cosas tan horribles que puede hacer la naturaleza humana, y el autor profundiza en la psicología de estos malvados, para intentar entender por qué suceden esas cosas.
Una investigación contrarreloj para salvar a la última víctima y encontrar al culpable, además de alguna trama adicional para complementarla.
Y en la última escena nos deja el señuelo de lo que parece que será la próxima. Esperando que la publique pronto.
Sinopsis




