En lo que respecta a novelas de intriga o de detectives tengo por supuesto mis favoritas, esos valores seguros que sabes que no te van a defraudar. Pero también me gusta leer cosas nuevas, especialmente de los sitios a los que viajo, porque en muchas ocasiones se encuentran auténticos descubrimientos. Y este ha sido el caso de Ibon Martín.
Me compré este libro en un viaje a Euskadi, para leer algo ambientado en la zona, en concreto en Pasaia, pueblo precioso que tuve ocasión de visitar. Y me he encontrado con una novela en la que no falta de nada: una serie de asesinatos, un asunto de corrupción urbanística, un reflejo de los problemas de drogas de hace unas décadas, y una investigadora aficionada de esas a las que se coge cariño.
He disfrutado mucho leyéndola y reviviendo el ambiente de la zona, que también está muy bien descrita. Espero leer algún libro más de este autor.
Me compré este libro en un viaje a Euskadi, para leer algo ambientado en la zona, en concreto en Pasaia, pueblo precioso que tuve ocasión de visitar. Y me he encontrado con una novela en la que no falta de nada: una serie de asesinatos, un asunto de corrupción urbanística, un reflejo de los problemas de drogas de hace unas décadas, y una investigadora aficionada de esas a las que se coge cariño.
He disfrutado mucho leyéndola y reviviendo el ambiente de la zona, que también está muy bien descrita. Espero leer algún libro más de este autor.
Sinopsis
