Esta novela de Valérie Perrin es de esas que todo el mundo comenta y recomienda, y eso hace que te decidas a leerla con unas expectativas muy altas que, en ocasiones, no se cumplen y te decepcionan.
Y, para ser sincera, es la opinión que tenía durante los primeros capítulos: una novela bien escrita, que te deja un buen sabor de boca, con mucha ternura, una lectura reposada y agradable...
Pero, de repente, hay un punto en el que todo cambia y te das cuenta de todo lo que hay detrás, o empiezas a intuirlo. Un punto de inflexión que hace que ya no puedas dejarla, porque todo empieza a encajar y ves que la historia es mucho más de lo que parecía.
No cuento más para no estropear la sorpresa, pero la pongo en un lugar muy alto de mis lecturas favoritas, sin ninguna duda. Leedla, no os va a defraudar.
Sinopsis
