Hasta ahora, y a pesar de todo lo que había oído hablar de la famosa trilogía de E. L. James, no tenía ninguna intención de leerla. Pero después de encontrarme con que varias amigas estaban leyéndola con opiniones dispares, he decidido claudicar para poder al menos comentarla con conocimiento de causa.
Y una vez finalizado el primero de los libros tengo que decir que no me ha gustado especialmente. He visto que se la define como literatura erótica, pero a mi la verdad es que no me lo parece, pues creo que se acerca más al porno que al erotismo, y calificarlo como literatura también me parece exagerado.
Desde luego, resulta fácil de leer y sirve de excusa para hablar de temas que quizá no se abordarían por pudor, lo cual tiene su punto positivo, pero me sigue pareciendo que su éxito es un poco desmesurado, sobre todo si pienso en la gran cantidad de libros estupendos que hay por ahí que pasan sin pena ni gloria.
Sinopsis