Si el anterior libro que leí de Care Santos me gustó, éste me ha gustado aún más (sí, ya sé que la semana pasada dije lo mismo, pero la situación se repite y es la forma más sencilla de expresarlo...)
Es una de esas novelas en las que no falta casi ningún ingrediente: amor, celos, traiciones, odios, costumbrismo, intriga, historia... todo en pequeñas dosis.
Es una de esas novelas en las que no falta casi ningún ingrediente: amor, celos, traiciones, odios, costumbrismo, intriga, historia... todo en pequeñas dosis.
Y sin embargo, creo que el argumento es casi lo menos importante y que si la novela es especial es por la forma en que está contada la historia, con continuos saltos temporales del presente al pasado, ni siquiera de forma cronológica, pero tan bien diseñados que no se pierde el hilo en ningún momento y de tal forma que la historia nos engancha y nos incita a seguir leyendo. La utilización de distintos soportes de escritura, desde la simple narración a los e-mails o los recortes de prensa, e incluso la descripción de los cuadros pintados por el protagonista, es un atractivo más.
Consigue además trasladarnos perfectamente al ambiente de la Barcelona de principios del siglo XX, integrando la ficción en la realidad de modo que no se sabe dónde empiezan y terminan cada una de ellas.
Consigue además trasladarnos perfectamente al ambiente de la Barcelona de principios del siglo XX, integrando la ficción en la realidad de modo que no se sabe dónde empiezan y terminan cada una de ellas.
Una novela de esas que te da pena que se acaben y que no te importaría volver a leer en cualquier momento.
Sinopsis