Segundo libro de Ian Manook cuyo protagonista es el comisario Yeruldelgger.
El primero me gustó bastante y éste puede que algo menos, pero tal vez sea porque ya no tiene la sorpresa de aquel, porque son bastante similares.
Conocemos un poco más de Mongolia y en esta ocasión nos traslada también a Francia, donde tiene sus raíces un caso de corrupción podríamos decir a nivel mundial.
Los personajes son muy potentes y las cosas que nos cuenta ponen los pelos de punta, sobre todo pensando que tienen muchos visos de ser reales.
Una novela interesante y dura.
El primero me gustó bastante y éste puede que algo menos, pero tal vez sea porque ya no tiene la sorpresa de aquel, porque son bastante similares.
Conocemos un poco más de Mongolia y en esta ocasión nos traslada también a Francia, donde tiene sus raíces un caso de corrupción podríamos decir a nivel mundial.
Los personajes son muy potentes y las cosas que nos cuenta ponen los pelos de punta, sobre todo pensando que tienen muchos visos de ser reales.
Una novela interesante y dura.
Sinopsis




